sábado, febrero 25

Derecho de Admisión


Trabajando de cara al público descubrí que puedo ser una persona con mucha paciencia. Puedo venderle un móvil a alguien que no tiene ni la mas puta idea de lo que es un teléfono, puedo contestar serenamente las preguntas mas idiotas, puedo hacerme entender con alguien que apenas entiende el español, puedo aguantar el asco que me provoca alguien con aliento a ajo, puedo ser amable con el que viene tan borracho que apenas logro entender lo que quiere y puedo tolerar una horda de niños que entran a hacerme perder el tiempo.

Lo que no soporto y no sé como manejar, aunque tampoco me esfuerzo, es cuando tengo que atender a un tipo violento. Y mucho menos si viene con la mujer que presenta algún signo de esa violencia (me ha pasado mas de una vez).
Lo trato con desprecio. No me sale ni una sonrisa ni una palabra amable. No me interesa venderle nada y lo único que quiero es que desaparezca de mi vista lo antes posible.

8 comentarios:

Anís dijo...

Perfecto. No se merecen ni la más mínima amabilidad.

Herrdoktor dijo...

Y cuando eres el médico tanto de uno como del otro? Tanto de la agredida como del agresor?

wakalani dijo...

Me ha tocado ver medicos que toman partido por una de las partes hasta en situaciones más leves... También son humanos, pero es que hay medicos y hay medicos

Herrdoktor dijo...

Lo más fácil es pedir al agresor que se cambie de médico. Pero no suelen querer. Entonces se lo tienes que pedir a Inspeccion, para que tome cartas en el asunto. Pero mientras, tienes que atender a ambos. Procuras no tomar partido, pues eres médico y sólo médico. Pero también hemos de ver la causa de algunas enfermedades y aconsejar a los enfermos. Y ahí es donde te empiezas a liar.
Hasta ahora, uno ha procurado implicarse un poco más con la agredida, y nada en absoluto con el agresor. Pero no es nada fácil, os lo aseguro.

Negra Murguera dijo...

Herdoktor: y en esos casos no recurris a tu lado sádico, que entiendo que todo médico tiene, inyectándole aire en las venas, o tomandole la temperatura rectal con un hierro caliente?

Herrdoktor dijo...

A veces, pasandome por salvas sean las partes el juramento hipocrático... tengo "despistes". Se me olvida firmar una receta, pedir determinada cosa en un analisis...

Pero se me ocurren cosas peores, te lo aseguro... ;)

Maurus dijo...

De vez en cuando... esta bendita naturalesa produce seres extraños. Muchos de los cuales no afectan en lo mas mínimo a su entorno y se ganan su derecho a vivir ya que dejan vivir.
Pero hay algunos seres de ese grupo... que tienen una particular manía de no dejar vivir.
Yo como ser humano imperfecto, puedo perdonar o no muchas cosas... lo que no puedo tolerar y me saca totalmente de mi es el abuso de la fuerza. A tal punto que me ha puesto en aprietos mas de una vez.
1) No tolero ningun tipo de abuso contra menores.
2) No tolero ningun tipo de abuso contra mujeres.
3) No tolero ningun tipo de abuso contra hombres.
...en ese mismo orden reacciono.

Por culpa del punto 2 tuve que pagar una multa. Ya que le parti la cara a un imbecil que se le ocurrió manosear a una mujer en un tren y cuando ella reacciono la empezó a denigrar en voz alta...
Me parece que la próxima vez el muy IMBECIL lo va a pensar un poco mejor ya que le partí la nariz y le saqué tres dientes... y los huevos se los dejé al lado de la nuez de adan...

Igualmente no pude dejar de sentir satisfaccion por un lado... y una gran culpa por el otro...

Jose Luis dijo...

"La violencia es el último recurso del incompetente"

Isaac Asimov (1920-1992)