martes, enero 6

Los reyes no me trajeron nada

pero hicieron que aparezca en mi casa, mi amuleto de las cosas imposibles, que dábamos por perdido desde la noche del 24, y esto -para mi- vale más que ningún regalo.

Y anoche en el roscón me tocó este príncipe sapo.



Sin embargo no tengo ninguna intención, y muchas pruebas en contra, como para creer que la suma de ambos hechos signifique algo.

2 comentarios:

Anís dijo...

Me gustó el príncipe sapo :P

Ruth dijo...

Jajjajjaa. Más te vale que los echos no estén relacionados porque sólo te faltaba tener un sapo, por muy príncipe que sea XDD.