sábado, diciembre 23

La muerte de Martín Castellucci, golpeado por patovicas en el boliche La Casona de Lanús, tuvo eco en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires. El Senado bonaerense dio media sanción a un proyecto de ley que propicia que “cuando se trate del control de admisión de personas y permanencia de clientes en locales bailables o de entretenimiento en general, el servicio de seguridad privada será prestado por empresas constituidas a tal fin”. La norma plantea un enroque: el lugar de los patovicas lo ocuparán los vigiladores privados. Con esto se busca un mayor control sobre las personas que cumplan esa misión, dado que los custodios privados tienen que pasar varios filtros para ser habilitados. Otro objetivo es evitar los reiterados casos de discriminación que se cometen en nombre del “derecho de admisión”. Se deja sentado que sólo se podrá impedir el acceso de personas que “manifiesten actitudes violentas, se comporten en forma agresiva o provoquen molestias” o de los que “porten armas u objetos susceptibles de ser utilizados como tales” o que exhiban “símbolos de carácter racista, xenófobo o discriminatorio”.


Ojalá esta ley se apruebe urgentemente, y que Martin Castelucci sea el último de esta lamentable lista:

Beimar Mammani
Pablo Espíndola
Sofia
Martín Torres Pereyra
Luis Aranda
Guido Anachuri


Leído aquí



Patovica=Segurata

5 comentarios:

Anís dijo...

Me sumo al deseo.

Ruth dijo...

Ojalá, Negra, pero lo veo complicado.

En España también se han dado casos así y las empresas de seguridad que, se supone, deben tener personal preparado, no lo tienen.

Para ser guardia de seguridad sólo hay que aprobar un curso fácil y pagar una cuota.

Anónimo dijo...

Seguramente va a ser una buena medida reemplazar anabolizados y fachos por... ex-canas

detector dijo...

Tambien es cierto, que yo fui a bailar miles de veces a lugares donde me conocian , donde no me conocian, solo , con amigos, en pareja, lejos, cerca , de todo.

Pero A mi JAMAS nadie me tuvo que decir PIBE QUEDATE PIOLA.

Esto no justifica que se le pegue a un chabon hasta matarlo, ni tan siquiera deslizar el odiadio "algo habran hecho".

Simplemente digo que hay veces que los pendejos se pegan unos pedos tremendos y hacen cosas que da ganas de matarlos,

Pero ganas dije.

No hay QUE MATARLOS , es simplemente un pensamiento momentaneo que una persona centrada dice "estoy nervioso y pienso A ESTE LO MATO" pero finalmente no lo hago.

SIn embargo un anabolizado neonazi ve en este tipo de situaciones el momento propicio para desatar su ira de pitocorto.

Ademas lo hacen con la satisfaccion del perro de caza que trae la perdiz muerta en sus fauces a su amo.


Ellos creen que para eso se les paga y entonces dan duro y sin piedad.

Don Juan de Bouchard dijo...

El problema es que el personal de las agencias de seguridad privada es en su gran mayoria compuesto por: policias retirados o policias activos haciendo laburo extra. Van a confiar en policias para que sepan limitar su agresividad y racismo congenito??? No me cierra la ecuacion.
Se acuerdan alla por 1996 hubo un caso similar en una disco de Capital y salio una ordenanza municipal que obligaba a todos los patovicas a llevar un cartel con su nombre completo para ser identificados? Cuando duro el cumplimiento practico de esa ley? Un fin de semana?